La Fundación Maite León en “Un Mar de Sueños”

Aquel que una vez dijo “El tiempo todo lo cura” en parte se equivocaba. Esta sana y reconfortante afirmación, en su común uso, olvida precisamente aquello que la hace reconfortante y sana, aquello que la transforma de sentido común, en comúnmente sentido.

Decir “El tiempo todo lo cura” tiene tres posibles peligros. El primero, decirlo cuando aquello que queríamos curar ya ha sido curado, de manera que otorgamos al “tiempo” como una mano invisible y omnipotente el destino de nuestros hilos, y pasamos de ser héroes vencedores de nuestros propias batallas, a marionetas satisfechas tras padecer nuestro espectáculo.

El segundo: utilizar esta frase como arma arrojadiza de consolación. Decirle a un amigo “El tiempo todo lo cura”, es una silenciosa invitación a dar la lucha por perdida. El amigo que en realidad quiso decir “Tu cura necesita tiempo”, o aún mejor, “Tu cura necesita tu tiempo”, está, sin embargo, arrancando el volante de las manos del amigo y ofreciéndoselo a éste, el no merecido protagonista de esta historia, el tiempo, para que haga con nuestro destino, lo que al mero destino plazca.

El tercero y último – aunque desgraciadamente el más común – de los peligros de nuestra frase del día, es decir “El tiempo todo lo cura”, y esperar en pasiva inactividad a que mi problema se solucione solo. ¿Cuál es el error de esta afirmación? Creer que la vida es un círculo, una rueda deslizándose sobre una eterna pendiente, en la que todo gira y pasa, movida por la mera inercia de la vida cuesta abajo, pero ¡ay!, sin caer en la cuenta de que el que concibe la vida como un círculo, acaba volviendo exáctamente al lugar de dónde partió, retornando a él una y otra vez.

Sin embargo, lo maravilloso de esta afirmación, es cuando es formulada con los ojos fijos en la tormenta, con las ropas empapadas y las fuerzas flaqueantes, por aquél que no apartó la mirada de su propio conflicto. Lo maravilloso de decir “El tiempo todo lo cura”, es la energía que puede contener para iniciar ese tiempo, para crearlo con su misma formulación. El tiempo sólo existe porque nosotros lo delimitamos, lo damos nombre, nos hacemos conscientes de él al reinventarlo. Nosotros no llegamos a un tiempo, sino que nuestro tiempo se crea y recrea indefinidamente desde nuestra llegada. Afirmar “El tiempo todo lo cura”, puede convertirse precisamente en la creación de un nuevo tiempo en el que tenga lugar esa curación.

Y después, al cerrar ese tiempo, miraremos atrás con orgullo, y diremos, como héroes y no como marionetas, que “Lo curamos a tiempo”.

En esta entrada vamos a rendir nuestro más sentido homenaje a esos héroes que dieron la cara a una situación problemática, y hoy pueden mirar atrás y sonreír ante sus inmensos y valiosos logros. Ellos, los héroes anónimos de nuestro tiempo, (tanto más héroes por su anonimato), se merecen el más alto homenaje de nuestra época. Ellos, de verdad ellos, y no otros. (Menos fútbol y más realidad).

La Fundación de Psico Ballet Maite León, y su compañía de Ballet, formada por artistas reconocidos entre 3 y 65 años, presentan hasta hoy día 2 de Mayo, y desde el 29 de Abril, en el Teatro Madrid, una hermosísima interpretación de la ópera “La Gioconda” de A. Ponchielli, y el estreno absoluto de “Mar de Sueños”. Han conseguido poner en escena un espectáculo asombroso, sencillo, auténtico, elaboradísimo, y de verdadera calidad, que sería de por sí aclamado por su valor estético y artístico sin conocer su trasfondo, pero que se convierte en uno de los espectáculos de mayor valía de esta temporada, al conocer los entresijos de su preparación.

El Psico Ballet nació del cuidado y cariño de una madre, Maite León, por su hija, que sufre un problema de discapacidad, al descubrir cuánto bien le hacía la danza, y, según avanzaba en su práctica y observación, constatar que estos beneficios podían aplicarse no sólo a su hija, sino a muchísimas más personas con discapacidad.

En un momento histórico de absoluta ignorancia, desatención y marginación de las personas con discapacidad, Maite León inauguró un tiempo en el que por fín se luchara por los derechos y la igualdad en tratamiento de las personas con algún tipo de discapacidad.

A medida que la Fundación crecía, y la magia del PsicoBallet pasaba de ser una intuición a un auténtico fenómeno, la verdad de la capacidad artística de estos bailarines comenzó a ser una realidad innegable, y demasiado valiosa como para permanecer oculta o limitada a un público. Aquello que empezó como un rumor de boca a boca, se ha convertido hoy, veinte años después, en una reivindicación de la igual o mejor capacidad de crear arte con mayor o igual talento, sensibilidad y habilidad, que las personas que no sufren una discapacidad. Es no ya una lucha, sino la celebración de un triunfo contra un prejuicio que existió durante demasiado tiempo.

Gracias, a Maite León y a todos los héroes anónimos que siguen día tras día celebrando un triunfo con el entusiasmo de aquel que quiere seguir venciendo la batalla eternamente, por haber inaugurado e instaurado un tiempo en el que ya no reina el problema, sino su cura.

Para todos aquellos que no pudieron asistir a la representación en el Teatro Madrid, os comunicamos la buenísima noticia de que la representación “Un Mar de Sueños” se repetirá en la Sala Triángulo los días 20 y 22 de Mayo.

Os dejo la Página de la Fundación Maite León, un artículo informativo publicado en El Mundo, el resumen y presentación de la obra en la Página del Teatro Madrid, y los enlaces a dos vídeos en los que podréis conocer el mundo del Psico Ballet más de cerca.

Tricicle Presenta: La Venganza de Don Mendo

El destino caprichoso ha sabido en marcadas ocasiones elegir con gran acierto qué dones y qué talentos otorgar a las personas. De nada serviría, probablemente, otorgar creatividad y habilidad a una persona absolutamente insensible, memoria y raciocinio a una mente absolutamente dormida, o bendecir con capacidad de oratoria a un ser mono-neuronal (ojo, siendo su contrario un ser no necesariamente inteligente, sino listo).

Dos grandes ejemplos de talentos bien conjugados son la pareja inteligencia y sentido del humor.Benditos aquellos que supieron mostrar con sentido del humor su inteligencia, y  regalarnos su inteligente sentido del humor. La historia no pasa indiferente por ellos, y ellos no pasan inadvertidos por la historia. Prueba de ello son los 28 años que el grupo de teatro cómico Tricicle lleva llenando escenarios, o los casi 100 años en los que Pedro Muñoz Seca y su “La Venganza de Don Mendo” han hechizado generación tras generación.

El Teatro del Canal les reúne a ambos de mano de la adaptación de Paco Mir que se estrena mañana día 8 de Abril y estará en cartel hasta el 25 de Abril. Y en el Teatro del Alcázar del 28 de Abril hasta el 11 de Junio.

¿Qué propone de nuevo esta versión? Mucho. Pensada, según ellos mismos, tanto para aquellos que conocen de memoria la obra, y serán capaces de identificar los (muchos) cambios realizados, como para aquella generación de jóvenes formados “en el videoclip”. Su máxima: “En el mundo del humor, todo lo que no suma resta”, y el resultado: la conversión de algunos monólogos en diálogos, el recorte de personajes y actores (11 que interpretarán a 25, salvados de los 40 originales), y una general “actualización” de la obra, que se plasma en la eliminación de bromas o alusiones a hechos coetáneos al estreno de la obra, y que hoy no se entenderían, y una general limpieza de términos que por arcaicos resultan hoy – incluso diccionario en mano – incomprensibles.

La puesta en escena será, como prácticamente todo lo que se hace hoy en día (suspiro), ligeramente arriesgada y desde luego sorprendente: se mantienen los decorados clásicos y adaptados al guión, pero el vestuario se llena de guiños dirigidos al público más joven. No nos sorprenderá, por tanto, que los caballeros calcen “botas de motorista, la capa del rey es una toalla de playa y las hebillas del Marqués de Moncada están hechas con anillas de latas de refresco”.

Arriesgado, desde luego, sobre todo cuando muchos de nosotros tenemos un mente nuestro particular Don Mendo absolutamente inmejorable, ya sea por haber tenido la fortuna de verle en acción (como es mi afortunado caso), como por el placer de imaginarle tras leer la obra. Sin embargo, seguro que todos los amantes de nuestro malvengado y y siempre amado caballero, en el fondo estamos deseando tener una excusa para releer el libro y rever y rememorar su entrañable historia encima de un escenario, y no querremos perdernos su re-presentación.

¿Todavía no has leído La Venganza de Don Mendo? Puedes pinchar aquí y leerla online.

¿Has caído en la tentación y no te lo quieres perder? Pincha aquí para más información, y pincha aquí para comprar tu entrada.

Teatro Alcázar

Del 28 de abril al 11 de julio
HORARIOS: Martes a viernes: 20:30 horas, Sábados: 19:00 y 22:00 horas, Domingos: 19:00 horas
Menores de edad a 16 euros
Localidades de 15 a 25 euros

Un boxeador. Un monstruo. Un emperador.

Se abre el telón, aparecen un boxeador, un monstruo recién creado, y un emperador convertido en monstruo. ¿De qué estamos hablando? De tres obras de teatro en cartel en Madrid que yo no me perdería. Es difícil encontrar tres obras de tanta calidad y no sólo por la buena labor de sus intérpretes, sino por el interés de la temática que representan, y el valor de las obras literarias que las originan.

Estamos hablando de “Urtain” en el Teatro Valle-Inclán, de “Frankenstein” en el Teatro del Canal, y de “Calígula” en el Teatro Fernán Gómez.

Hablar de “Urtain” es necesariamente hablar de Roberto Álamo, de la compañía “Animalario”, el actor que interpreta al médico boxeador que se convirtió en símbolo mediático e icono de la “masculinidad” a finales del franquismo, y que ha conseguido hacer de un guión de Juan Cavestany de por sí magnífico, una obra de teatro de éxito con doce candidaturas en los próximos Premios Max de las Artes Escénicas y de la Música. Fuerza, violencia, dolor y piel de plástico que sangra por dentro. La historia de José Manuel Ibar Azpiazu, el boxeador que se convirtió en el símbolo del poder de la violencia que necesitaba el franquismo, el nombre que se convirtió en icono de una educación por, para y mediante la violencia, pero, sobre todo, el hombre que se esconde detrás de un nombre maldito, el tigre sin sonrisa, el juguete roto, el héroe trágico, o la tragedia del héroe.

Hasta el 11 de Abril en el Teatro Valle Inclán. Para más información pincha aquí. Para comprar entradas, pincha aquí.

La segunda recomendación es la ya famosa representación del “Frankenstein o el moderno Prometeo” de Mary Wollstonecraft Shelley. Lo más destacado de esta obra es, aunque parezca trivial (que no lo es), la inclusión del “o el moderno Prometeo”, presente en la obra original, al título de la representación. Lo que esta inclusión nos está indicando, es que el director de la obra y el guionista no sólo se han inspirado en el personaje creado por Mary Shelley, sino que de hecho se han leído el libro, y han tenido el libro más que presente en todo momento, al situar la obra en el escenario.

Hay dos maneras de concebir el Frankenstein de Shelley, por su causa o por su efecto. Si nuestra interpretación partiera de su origen, entenderíamos al personaje como un monstruo protagonista de una pesadilla, en el concurso de historias de terror que Shelley organizó con Lord Byron, y con su marido, interpretación más común de la historia. Sin embargo, Frankenstein no sólo era un monstruo, también era el hijo del primer gran Prometeo moderno, aquel primer protagonista de una historia de ciencia ficción con raíces muy terrenales, aquél capaz de robarles a los dioses prácticamente el único fuego que les pertenecía todavía: el de la vida y la muerte.

Actualizando un debate de por sí actual, la discusión en torno a la capacidad científica y no biológica del hombre de crear vida, aparecer en la obra de teatro, un anarquista, un miembro del partido conservador, una feminista y el personaje de Poli Dori, que, mientras observan la obra de teatro, debaten sobre los límites actuales de “creación” de seres humanos, clonación o células madre.

Una obra de teatro capaz de conjugar la esencia del romanticismo alemán y el teatro gótico y romántico, con la eterna duda del héroe prometeico, con un pie en la tragedia y el destino de Edipo Rey, y otro en las tentaciones de las glorias de la ciencia ficción que dejaron de ser fantasía.

Hasta el 4 de Abril en los Teatros del Canal. De miércoles a sabados a las 20.00h y domingos a las 19.00h. Información y Entradas pincha aquí.

Y si hablamos de poder, de violencia, y del hombre que juega a ser dios, y de la combinación de todos ellos, llegamos necesariamente a nuestra tercera recomendación: “Calígula”, la puesta en escena de la obra con el mismo nombre de Albert Camus, en el Teatro Fernán Gómez.

Esta obra, que obsesionó a Camus durante toda su vida, por lo que simboliza – los límites y terribles consecuencias del poder cuando es mal usado, fue escrita en su primera versión cuando Camus tenía sólo 26 años, y el futuro de la Europa y sus banderas (y el viento que ondeaba las banderas) ya se cernía como una sombra inesquivable, y, si no hubiera muerto sólo 20 años después, probablemente el escritor la habría reescrito unas cuantas veces, repensando y replanteándose el problema de los límites de poder humano, de la complejidad de la existencia humana cuando a las decisiones que se toman desde el poder se refieren, y sobre todo cuando estas decisiones han de afectar a seres humanos, y son pensadas, aunque el sujeto quiera negarlo, desde la condición de ser humano.

Como Quereas, como el mismo Camus, la compañía L’ OM IM-PREBIS, se han mostrado siempre reivindicativos, siempre comprometidos con la realidad social más inmediata, y al mismo tiempo, consiguen que la innovación se adapte a las exigencias del contexto de la obra, sin quedar por ello fuera o alejado de nuestro propio momento histórico.

Hasta el 11 de Abril en el Teatro Fernán Gómez. Para más información y entradas pincha Aquí.

Un plan para el fin de semana

Uno de los mayores errores que arrastra nuestra queridísima tradición occidental es el amor por la unidad y/en la coherencia generalizada. Nada nos gusta más que lo idéntico, lo esperable, lo clasificable, categorizable.

Ante los otros tenemos que mostrar un aspecto más o menos homogéneo en nuestras características (ya no sólo de cierta estandarización con respecto a los otros, sino a cómo se relacionan nuestros propios gustos y rasgos dentro de nuestra personalidad), si queremos evitar que, sin darte siquiera cuenta, te pase lo que le sucede a todo lo no categorizado hoy en día: cruzar rapidísimamente la frontera de lo exótico o “especial”, para convertirse en lo incómodamente raro.

En esta vida pareces no poder ser fan al mismo tiempo de Rolando Villazón y de Beyoncé, salir del Thyssen y entrar en el cine a ver una americanada con final feliz, disfrutar tanto con un concierto de música clásica como con un partido de la selección, Beethoven, Madonna y Schönberg; Harry Potter, Unamuno y Ángel González.

Sin embargo, nadie los ha situado en puntos de una figura geométrica, como para que sean “extremos”, ni nos ha explicado jamás qué los diferencia tanto, ni qué diferencia tanto a la gente que prefiere unos, otros, o todos a la vez, y no sólo desde una perspectiva valorativa, sino sobre todo desde esa posición excluyente. ¡Dejadnos ser!

Protestamos enérgicamente contra la exigencia de coherencia interna y unidad en nuestros gustos. Y este fin de semana queremos celebrar la incoherencia del inquieto, la variedad del despierto, la suerte de aquél capaz de disfrutar con todo.

Por eso, ofrecemos 10 planes para este fin de semana, completamente diferentes los unos de los otros, pero creemos que todos muy interesantes:

1. Gomaespuma en la Sala Galileo Galilei: Sábado 6 de marzo, 21:30.

Gomaespuma (Juan Luis Cano y Guillermo Fesser) celebran la apertura de la nueva página de la sala (desde la que te podrás descargar archivos de Gomaespuma), con uno de sus divertidísimos Shows. La entrada son 10€, y colaboras al comprarla con la Fundación Gomaespuma.

2. Chopin y Lutoslawski: Sábado 6 de Marzo, a las 12:00 en el Auditorio Nacional.

La Joven Orquesta Nacional de Polonia interpretará un programa interesantísimo (descárgalo aquí en PDF) que combina el concierto para piano y orquesta nº2 de Chopin(coincidiendo con el aniversario de su nacimiento: 1 de marzo de 1810) con Manuel de Falla y Joan Guinjoan, y el concierto para orquesta de Lutoslawski. Entradas: 10€.

3. Teatro: “Por el Placer de Volver a Verla” en el Teatro Amaya:porque yo no me perdería nada de lo que hicieran juntos Miguel Angel Solá y Blanca Oteyza,

después de haberles visto actuar mano a mano en el inolvidable “Hoy: El diario de Adán y Eva de Mark Twain”. Esta vez nos traen otra historia de amor, escrita por Michel Tremblay, que viaja a la vez al pasado, a los recuerdos, y recorre el camino entre la realidad y lo que queremos que la realidad sea, distancia que el amor recorta. Sesiones a las 19:30 y a las 22:00. Compra aquí tu entrada.

4. “Doña Francisquita” en el Teatro de la Zarzuela:

maravillosa, divertida, tan nuestra como siempre. Date un paseo por nuestro Madrid más romántico, con una de las Zarzuelas más famosas (merecidamente) de la historia. (Tendrá comentario propio dentro de unos días).“Doña Francisquita”, representaciones en el Teatro de la Zarzuela a las 20:00 o 18:00.

Más información aquí.

5. “Rock’n'Roll” en Matadero Madrid:

Una obra de teatro escrita por Tom Stoppard y dirigida por Àlex Rigola que se ha sido definida como una de las piezas “más intelectualmente estimulantes y emocionantes del teatro de la última década”. Ha sido premiada en varias ocasiones (Mejor espectáculo, Mejor Intérprete Femenina, Mejor actriz de Reparto…). Temática: Checoslovaquia e Inglaterra entre el final de la Primavera de Praga y la caída del muro de Berlín. Más información aquí.

6. El Universo de Julio Verne en el Planetario de Madrid:

Una idea fantástica: usar los medios y la tecnología del Planetario para acercarte al universo desde los ojos de Julio Verne, el hombre de la imaginación infinita, con el que hemos viajado a lo largo de toda nuestra vida a lugares maravillosos. Recorre este homenaje a su ingenio paseando a través de sus descripciones de la Tierra, de la luna, del universo. Más información aquí, y horarios aquí.

7. Els Joglars en Teatros del Canal:

Se cumplen 50 años de la compañía de Teatro más antigua de Europa, Els Joglars, y la celebración promete no dejar indiferente: en vez de viajar al pasado, viajan al futuro, y se plantean qué se dirá entonces de la compañía, y cómo será la sociedad en la que vivamos. La importancia de reirnos de nosotros mismos, desde luego la lección más sabia que podría enseñarnos la larga trayectoria de esta compañía. Más información aquí.

8. Un recorrido atrás en el Reina Sofía: Salón de Actos del Edificio Sabatini a las 12:00.

El ciclo Museocinema que se inicia este sábado 6 de Marzo en el Museo Reina Sofíaes una aproximación a la época que transcurre desde la segunda Guerra Mundial hasta los años sesenta a través de los dibujos animados, la publicidad y la animación experimental. Camtps populares, juegos, risas, o las manifestaciones de la vida viviéndose que sólo podemos observar con el paso del tiempo. Para todos los públicos. Más información aquí.

9. Vivaldi en la Fundación Juan March:

Reiteramos la invitación a asistir al ciclo de conciertos gratuitos que ofrece la Fundación Juan March, todos los sábados, a las 12. Este sábado la contralto Gabriella Martellacci con la Ensemble Arte Musica interpretarán tres cantatas de Vivaldi y la transcripción a clave de Bach del concierto Op. 3 nº12 de Vivaldi. Más información aquí.

10. Les Luthiers en “Los Premios Mastropiero”

Perfectos. Cada vez que les veo me gustan más, y no me he perdido desde que tengo uso de razón ninguna de las veces que han estado en Madrid. Conseguirán hacerte llorar de la risa con su humor inteligente, y no han perdido ni un ápice de calidad como músicos, intérpretes, compositores, creadores y fabricantes de instrumentos.

Del 2 al 21 de Marzo en el Palacio Municipal de Congresos.Más información aquí. Y entradas aquí.

Un poco de teatro para el fin de semana

Para este fin de semana del 27 y 28 de Febrero: recomendamos teatro.

El mundo del teatro de la improvisación es garantía de calidad, espontaneidad y espectáculo.

Estos días se está celebrando en Madrid, en los Teatros del Canal, el IV Festival Internacional de Improvisación Teatral. Son representaciones de calidad, que te sorprenderán con su facilidad para retomar y crear situaciones divertidas y originales de la nada, o a partir de temas absolutamente insospechados. (Todavía hay funciones hoy y mañana!). Las entradas cuestan 7’50€.

A la vez, en el Circulo de Bellas Artes de Madrid, se inauguró el día 25 la XV Muestra de Teatro de las Autonomías. Como siempre, las obras representadas destacan por su calidad y vitalidad. Es que palpable no fueron creadas, dirigidas ni seleccionadas por intereses meramente económicos o comerciales, sino por su calidad artística (Y eso es algo que no se puede decir de todo espectáculo). Las entradas cuestan 15€ o 12€. Hasta el día 22 de Marzo.

En otra línea, pero sin dejar de perder interés, el Teatro Espada de Madera (un Teatro que merece la pena visitar aunque sea sólo por la sala) presenta de un modo muy original “La Casa de Bernarda Alba”. La idea de fondo es tomar como modelo las enanas de las Meninas de Velázquez: Bernarda y su hija son un grupo de “enanas”, actrices que se mueven de rodillas, con máscaras de maquillaje y riguroso luto.  Buscan mostrar la belleza del alma bajo la forma de la deformidad física, y explorar los límites del amor y los sentimientos. También acaba mañana y yo no me lo perdería. Entradas: 12 o 9€

Si prefieres ópera a teatro, mañana es la última representación de Andrea Chènier en el Teatro Real, un espectáculo de verdad apasionante y de increíble belleza (Crónica detallada en los próximos días).

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